viernes, 13 de mayo de 2016

Democracia; Alecos Papadatos, Annie Di Donna y Abraham Kawa (Alianza Editorial)

Estamos en Atenas, año 490 a.C. Es la víspera de la batalla de Maratón cuando un héroe ficticio llamado Leandro evoca sus vivencias. El recorrido incluye la pesadilla de las viejas tiranías y el aciago nacimiento de un nuevo sistema político alumbrado a partir de "una combinación de suerte y de contingencias históricas", pero también gracias a "la astucia, valentía y arrojo de un grupo de hombres excepcionales".

Gestado por los creadores del fenómeno Logicomix, Alecos Papadatos y Annie Di Donna y el escritor Abraham Kawa, Democracia (Alianza Editorial) supone la primera adaptación al cómic de la revolucionaria invención cívica que otorgaba la soberanía al pueblo así como el derecho a controlar a sus gobernantes.

Documentados en la revisión de clásicos como Herodoto, Tucídides o Aristóteles, pero también en estudiosos contemporáneos como Jaqueline de Romilly, Pierre Lévêque o Josiah Ober, los tres autores decidieron personificar la peripecia a través de un testigo imaginario como el artesano Leandro porque les facilitaba una perspectiva más cercana a los hechos. Las pasiones y desventuras de este narrador se mezclan con un proceso histórico donde la ciudad de Atenas se erige como gran protagonista junto al sibilino estadista Clístenes, secundados por el sabio Solón o el tirano Pisístrato y sus hijos Hipias e Hiparco.

Artísticamente curtido en la industria de la animación, Alecos Papadatos cuenta que su curiosidad por la democracia se remonta a la infancia, cuando sus padres se reunían con amigos y les escuchaba utilizar el término pero cada uno le daba un significado diferente. Hoy concibe la edificación del sistema democrático como determinante para conocer quiénes somos y recalca cómo cada momento histórico fue mucho más complejo de lo que hoy podamos imaginar. Por eso Papadatos, Di Donna y Kawa no ocultan la intención didáctica de una obra que busca conquistar al lector adolescente, objetivo que les ha llevado no sólo a explicar con la mayor sencillez posible los fundamentos democráticos básicos, sino también a prescindir de escenas de violencia y sexo que pudieran dificultar el acceso de este cómic a niños y jóvenes.

Con unos dibujos de colorista riqueza que recrean con riguroso detalle la vida cotidiana de la época, Democracia cuenta con prólogo del experto en cultura clásica Carlos García Gual quien define la obra como dramatizada y bien sazonada fusión de historia y novela, un relato ficticio tan interesante como bien construido y muy bien dibujado, y, por todo eso, atractivo y original, una trama bien equilibrada, cuya lectura puede ser divertida y servir para una aproximación fresca y actual a una época fascinante”.

Y sin duda una amena y útil revisión a un sistema tan fundamental en nuestras vidas como a menudo sujeto a peligrosos cuestionamientos.

Imágenes: Alianza Editorial.

martes, 10 de mayo de 2016

Alma y la isla; Mónica Rodríguez. XIII Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil

 A lo largo de 2015 más de un millón de inmigrantes entre irregulares y refugiados llegaron a Europa sobre todo por mar. De ellos 270.000 eran niños, 26.000 estaban solos y 10.000 desaparecieron. Frágiles seres humanos con nombres y apellidos que Mónica Rodríguez ha intentado sacar de la mera estadística con Alma y la isla, la obra ganadora del  XIII Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil, 2016.


La idea de reflejar tantos sueños, miradas y miedos en una niña llamada Alma surgió al leer la autora una noticia sobre la isla de Lampedusa. Un lugar con centros de acogida tan desbordados que muchos pescadores han decidido dar cobijo en sus propias casas a los niños rescatados. Su propia experiencia en la relación de su hija con una niña saharaui que acogieron durante tres veranos, sirvió a Mónica Rodríguez para completar esta historia protagonizada por Otto, el hijo menor de un pescador y Alma, una niña negra llegada en una barca y acogida temporalmente en su casa.
El rechazo de Otto hacia una recién llegada que parece desplazarlo en las atenciones familiares, dará paso poco a poco a una complicidad capaz de superar las barreras idiomáticas o culturales. Diferencias salvadas en buena parte gracias a un amuleto que servirá a Otto para entender mejor el drama de Alma y que aporta un atractivo elemento mágico a la trama.

Emotiva reflexión sobre la migración, la empatía y los celos, Alma y la isla también incide en las frecuentes dificultades de comunicación entre niños y adultos. Un tema de especial interés para la autora: “Los adultos muchas veces no nos damos cuenta de lo que les pasa a los niños, o no lo valoramos en su justa medida, pensamos «son cosas de críos», estamos con nuestros asuntos, nuestra verdad, mucho más importante que la de ellos. Creo que los niños en esto son más intuitivos, ellos perciben más nuestra realidad que nosotros la suya. Es precisamente ese alejamiento entre las miradas de los adultos y de los niños, ese salto, esos intereses tan distantes algo que me inquieta y que me atrae y sobre lo que escribo muchas veces, tal vez para recordarme a mí misma que preste más atención al mundo de los niños.”

El jurado del Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil valoró que “la obra destaca por “ser una novela de iniciación y de aprendizaje con diferentes niveles de lectura, donde el elemento poético y la magia están muy presentes”. 

Dirigida a lectores a partir de 10 años, Alma y la isla no sería lo mismo sin las ilustraciones de Ester García. Dibujos delicados y sugerentes que aportan al texto un valor poético añadido.

El Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil se convoca anualmente desde 2004 con la intención de estimular la creación de obras en castellano dirigidas a lectores entre los ocho y los catorce años de edad.



Imágenes: Anaya Infantil & Juvenil

domingo, 8 de mayo de 2016

El pequeño jardinero; Emily Hughes (La Pequeña Impedimenta)




Un niño diminuto, con la única compañía de una lombriz llamada Wormito, vive feliz entregado a la tarea de cuidar un jardín abandonado que daría demasiado trabajo incluso a un adulto. Una noche siente que no puede más y formula un deseo en forma de ojalá. Así podemos resumir sin spoilers El pequeño jardinero, una delicada fábula escrita e ilustrada por EmilyHughes y publicada en España inaugurando la colección La Pequeña Impedimenta.

Con ecos de Pulgarcito y Los duendes y el zapatero de los Hermanos Grimm, El pequeño jardinero reivindica el valor de la perseverancia y el esfuerzo necesarios para alcanzar nuestros sueños, aunque a veces no podamos lograrlo sin ayuda. A la fácil identificación con el protagonista y su historia se suma el atractivo de una naturaleza que, como en su anterior obra, Salvaje (ganadora en 2015 del Premi Llibreter), Emily Hughes erige de nuevo en gran protagonista. Un entorno exuberante y lleno de matices que la ilustradora plasma a lo largo de cuarenta páginas de verdadero deleite visual, inspiradas, en parte, en el paisaje donde la autora y sus hermanos crecieron.

Para lectores a partir de 4 años, El pequeño jardinero ha sido traducido del inglés por Susana Rodríguez Álvarez.



Imágenes: Impedimenta.


















viernes, 6 de mayo de 2016

El tríptico de los encantados (una pantomima bosquiana); Max (Museo del Prado)



Corría el año 2005 cuando el Louvre de París inició una colección en la que destacados autores de cómic rendirían homenaje a los principales pintores y obras de dicha pinacoteca. Una iniciativa que el Museo del Prado hace ahora suya con el lanzamiento de El tríptico de los encantados (una pantomima bosquiana), novela gráfica que el Prado encargó Francesc CapdevilaMax (Barcelona 1956) como anticipo de ElBosco. La exposición del V centenario que abre sus puertas el próximo día 31.

Tomando como punto de partida el imaginario y la modernidad del pintor holandés, Max compone a un Bosco laico, epicúreo y con un sentido del humor decisivo en su aproximación a los vicios y debilidades del alma e inspirado a partir de las obras Extracción de la piedra de la locura, Las tentaciones de San Antonio Abad y El jardín de las Delicias. En el inicio la piedra de la locura aparece como metáfora de una fantasía desbocada, de esa imaginación inspiradora de la que ningún creador puede prescindir. En la segunda el protagonista se enfrenta a dicha fantasía como “reverso de un ojo que está mirando en otro lugar y nosotros ahora estamos viendo a través de él”. Una observación que finalmente le lleva a entender El jardín de las Delicias como una singular parada de los monstruos, una cabalgata de los encantados que, después de cinco siglos, todavía parece encerrar un misterio que nadie ha sabido desentrañar.

Minucioso y trabajador como El Bosco, Max abordó el encargo estudiando al detalle las técnicas pictóricas del holandés. Ante un pintor que algunas voces consideran precursor del cómic moderno por su carácter fragmentario, Max ha adaptado los códigos del El Bosco al siglo XXI y lo ha hecho dotando su bestiario de un movimiento que el pintor, a falta entonces de técnica viñetística, tan sólo llegó a sugerir.

Un proceso que abandona en el camino todo lo accesorio, incluidos los colores y  paisajes, para conservar tan sólo las indispensables referencias simbólicas. Aquellas pistas que para Max podrían arrojar alguna luz para entender cuáles eran los conflictos que llevaron a El Bosco a pintar semejantes escenas.

Imágenes: Museo del Prado.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Mi vecino Cervantes; Rosa Huertas (Anaya Infantil & Juvenil)


Lucas es un chaval que vive en un edificio construido sobre el solar que una vez ocupó la casa de Miguel de Cervantes. Un día conoce a un escritor vecino suyo llamado Miguel que le contará fabulosas historias. Después de muchas coincidencias Lucas llega a una conclusión: por extraño que parezca, Miguel no es otro que el mismísimo autor de El Quijote.

La idea de convertir a Cervantes en el vecino del segundo se le ocurrió a Rosa Huertas callejeando por Madrid: “Un día paseando por el Barrio de las Letras vi un cartel en el edificio que está donde estaba la casa donde murió Miguel de Cervantes. En un balcón del segundo piso había un cartel que decía “Stop Desahucios”. Me acordé de Cervantes  y pensé que si viviera en el siglo XXI, concretamente en el año 2014, que es cuando vi el cartel y le hice una foto, le habría pasado lo mismo, porque Cervantes malvivió los últimos años de su vida. Pasó muchos apuros económicos y posiblemente no habría tenido dinero para pagar la hipoteca o el alquiler.”

Los datos biográficos y paralelismos con este Cervantes contemporáneo se mezclan con las vivencias de Lucas en el barrio y con las historias que su vecino le cuenta y en las que se cita a Rinconete y Cortadillo, El licenciado Vidriera, La gitanilla o incluso a Don Quijote de la Mancha. Un entramado que familiariza al lector con el universo cervantino e incluso puede animarle, como le ocurre a Lucas, a empezar a imaginar sus propias historias porque como recuerda Rosa Huertas: “Solamente puedes crear historias si antes has escuchado o has leído historias.”

Canto al poder de la imaginación y a la amistad, Mi vecino Cervantes (Anaya Infantil & Juvenil) cuenta con ilustraciones de BeatrizCastro. Una más que atractiva propuesta para que los lectores a partir de 8 años se acerquen al genial autor, ahora que el 23 de abril se ha esfumado y los fastos del 400 aniversario no son más que un recuerdo.



Imágenes: Anaya/Twitter.

lunes, 2 de mayo de 2016

La ternura de las piedras; Marion Fayolle (Nórdica libros)


Cuando una enfermedad inesperada y fatal irrumpe en lo cotidiano el golpe es tan devastador para quien la padece como para aquellos seres cercanos cuyas vidas también se ven alteradas. Un deterioro que Marion Fayolle dota de metafórico lirismo en La ternura de las piedras (Nórdica Libros), la crónica autobiográfica de una búsqueda de redención entre una hija y su padre enfermo y tradicionalmente severo y autoritario: “Si tuviese que escoger un elemento para representar a mi padre, eligiría las piedras (…) esos peñascos que se clavan en los pies cuando los pisas descalzo. (…) Mi padre era un peñasco al nos habría gustado encaramarnos sin hacernos daño.”

Fusión entre álbum ilustrado y novela gráfica, La ternura de las piedras equilibra la solemne dureza de la trama con unos dibujos llenos de poesía y sensibilidad, donde el trazo sencillo en personajes como “los que visten de negro y los que visten de blanco” favorece un simbolismo no exento de puntual humor.

Nacida en 1988 en Ardèche, Marion Fayolle se graduó en ilustración en la Escuela de Artes Decorativas de Estrasburg. Co-fundadora de la revista francesa Nyctalope su obra se propagó a través de internet llevándola a colaborar con publicaciones como The New York Times o la firma de ropa Cotélac. Autora de títulos como L´homme en pièces  y Nappe comme neige, La ternura de las piedras supone un salto cualitativo en su agridulce reflexión sobre la familia, la dignidad, el amor y el valor necesario para afrontar la adversidad.

Marion Fayolle visitará esta semana España dentro de los actos del 34 Salón Internacional del Cómic deBarcelona. 
Imágenes: Nórdica libros

viernes, 29 de abril de 2016

Antología de relatos fantásticos españoles; Varios autores (Anaya Infantil & Juvenil)


En sus Reflexiones sobre la literatura fantástica en España el escritor y académico José María Merino  denunciaba cómo "Durante mucho tiempo ha prevalecido la opinión de que lo fantástico es ajeno a la imaginación española, como si al menos dos de nuestros monumentos literarios –El Quijote y La Vida es Sueño- no estuvieran impregnados de una extrañeza que roza lo fantástico.”  Mucho antes que Merino, el estudioso Ramón Menéndez Pidal explicaba la parquedad del género fantástico patrio como una peculiaridad de nuestro realismo, precisando que “a lo sobrenatural no religioso se le quiere dar también credibilidad por medio de alguna explicación no racional” e incluso aludía a “un mayor afán por guardar la pureza de la fe”. Asumiendo el escaso peso específico de un género que, por otra parte, ha experimentado una estimable revitalización desde mediados de los 90, la literatura fantástica española cuenta con joyas escondidas que Anaya Infantil & Juvenil se ha propuesto desempolvar en una notable selección de Marina P. Aranda donde encontramos grandes figuras de nuestras letras al servicio del misterio, lo inusual y lo imposible.

Junto a esa piedra angular que es el Miserere de Bécquer, el volumen recupera textos comoRosarito, un fantasmágorico cuento de Ramón María del Valle-Inclán en la más pura tradición y el folklore gallego. Lope de Vega es el autor de La posada del mal hospedaje, relato ambientado en un misterioso hospital con habitación encantada incluida. El que se enterró, de Miguel de Unamuno cuestiona la realidad y la lógica desde el tema del doppelgänger. Lo fantástico nacido de lo cotidiano domina la acción de El otro hombre, de Miguel Delibes, donde un trivial accidente doméstico hace aflorar grietas más profundas. En oposición al desasosiego de La pata de palo, deJosé de Espronceda encontramos Cuento futuro, de Leopoldo Alas “Clarín”, una sátira humorística en torno a un hastío que lleva a la humanidad a plantearse el suicidio colectivo.

Completan esta cuidada antología Don Juan Manuel, Agustín Rojas de Villandrando, Cristóbal Lozano, Benito Pérez Galdós y el antes mencionado José María Merino con Los libros vacíos, cuento donde un hombre denuncia cómo en los volúmenes que integran su biblioteca se ha borrado todo rastro de ficción.

La Antología de Relatos Fantásticos Españoles cuenta con ilustraciones del dibujante, guionista e historietista Chema García.

Imagen: Anaya Infantil y Juvenil