domingo, 8 de mayo de 2016

El pequeño jardinero; Emily Hughes (La Pequeña Impedimenta)




Un niño diminuto, con la única compañía de una lombriz llamada Wormito, vive feliz entregado a la tarea de cuidar un jardín abandonado que daría demasiado trabajo incluso a un adulto. Una noche siente que no puede más y formula un deseo en forma de ojalá. Así podemos resumir sin spoilers El pequeño jardinero, una delicada fábula escrita e ilustrada por EmilyHughes y publicada en España inaugurando la colección La Pequeña Impedimenta.

Con ecos de Pulgarcito y Los duendes y el zapatero de los Hermanos Grimm, El pequeño jardinero reivindica el valor de la perseverancia y el esfuerzo necesarios para alcanzar nuestros sueños, aunque a veces no podamos lograrlo sin ayuda. A la fácil identificación con el protagonista y su historia se suma el atractivo de una naturaleza que, como en su anterior obra, Salvaje (ganadora en 2015 del Premi Llibreter), Emily Hughes erige de nuevo en gran protagonista. Un entorno exuberante y lleno de matices que la ilustradora plasma a lo largo de cuarenta páginas de verdadero deleite visual, inspiradas, en parte, en el paisaje donde la autora y sus hermanos crecieron.

Para lectores a partir de 4 años, El pequeño jardinero ha sido traducido del inglés por Susana Rodríguez Álvarez.



Imágenes: Impedimenta.


















viernes, 6 de mayo de 2016

El tríptico de los encantados (una pantomima bosquiana); Max (Museo del Prado)



Corría el año 2005 cuando el Louvre de París inició una colección en la que destacados autores de cómic rendirían homenaje a los principales pintores y obras de dicha pinacoteca. Una iniciativa que el Museo del Prado hace ahora suya con el lanzamiento de El tríptico de los encantados (una pantomima bosquiana), novela gráfica que el Prado encargó Francesc CapdevilaMax (Barcelona 1956) como anticipo de ElBosco. La exposición del V centenario que abre sus puertas el próximo día 31.

Tomando como punto de partida el imaginario y la modernidad del pintor holandés, Max compone a un Bosco laico, epicúreo y con un sentido del humor decisivo en su aproximación a los vicios y debilidades del alma e inspirado a partir de las obras Extracción de la piedra de la locura, Las tentaciones de San Antonio Abad y El jardín de las Delicias. En el inicio la piedra de la locura aparece como metáfora de una fantasía desbocada, de esa imaginación inspiradora de la que ningún creador puede prescindir. En la segunda el protagonista se enfrenta a dicha fantasía como “reverso de un ojo que está mirando en otro lugar y nosotros ahora estamos viendo a través de él”. Una observación que finalmente le lleva a entender El jardín de las Delicias como una singular parada de los monstruos, una cabalgata de los encantados que, después de cinco siglos, todavía parece encerrar un misterio que nadie ha sabido desentrañar.

Minucioso y trabajador como El Bosco, Max abordó el encargo estudiando al detalle las técnicas pictóricas del holandés. Ante un pintor que algunas voces consideran precursor del cómic moderno por su carácter fragmentario, Max ha adaptado los códigos del El Bosco al siglo XXI y lo ha hecho dotando su bestiario de un movimiento que el pintor, a falta entonces de técnica viñetística, tan sólo llegó a sugerir.

Un proceso que abandona en el camino todo lo accesorio, incluidos los colores y  paisajes, para conservar tan sólo las indispensables referencias simbólicas. Aquellas pistas que para Max podrían arrojar alguna luz para entender cuáles eran los conflictos que llevaron a El Bosco a pintar semejantes escenas.

Imágenes: Museo del Prado.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Mi vecino Cervantes; Rosa Huertas (Anaya Infantil & Juvenil)


Lucas es un chaval que vive en un edificio construido sobre el solar que una vez ocupó la casa de Miguel de Cervantes. Un día conoce a un escritor vecino suyo llamado Miguel que le contará fabulosas historias. Después de muchas coincidencias Lucas llega a una conclusión: por extraño que parezca, Miguel no es otro que el mismísimo autor de El Quijote.

La idea de convertir a Cervantes en el vecino del segundo se le ocurrió a Rosa Huertas callejeando por Madrid: “Un día paseando por el Barrio de las Letras vi un cartel en el edificio que está donde estaba la casa donde murió Miguel de Cervantes. En un balcón del segundo piso había un cartel que decía “Stop Desahucios”. Me acordé de Cervantes  y pensé que si viviera en el siglo XXI, concretamente en el año 2014, que es cuando vi el cartel y le hice una foto, le habría pasado lo mismo, porque Cervantes malvivió los últimos años de su vida. Pasó muchos apuros económicos y posiblemente no habría tenido dinero para pagar la hipoteca o el alquiler.”

Los datos biográficos y paralelismos con este Cervantes contemporáneo se mezclan con las vivencias de Lucas en el barrio y con las historias que su vecino le cuenta y en las que se cita a Rinconete y Cortadillo, El licenciado Vidriera, La gitanilla o incluso a Don Quijote de la Mancha. Un entramado que familiariza al lector con el universo cervantino e incluso puede animarle, como le ocurre a Lucas, a empezar a imaginar sus propias historias porque como recuerda Rosa Huertas: “Solamente puedes crear historias si antes has escuchado o has leído historias.”

Canto al poder de la imaginación y a la amistad, Mi vecino Cervantes (Anaya Infantil & Juvenil) cuenta con ilustraciones de BeatrizCastro. Una más que atractiva propuesta para que los lectores a partir de 8 años se acerquen al genial autor, ahora que el 23 de abril se ha esfumado y los fastos del 400 aniversario no son más que un recuerdo.



Imágenes: Anaya/Twitter.

lunes, 2 de mayo de 2016

La ternura de las piedras; Marion Fayolle (Nórdica libros)


Cuando una enfermedad inesperada y fatal irrumpe en lo cotidiano el golpe es tan devastador para quien la padece como para aquellos seres cercanos cuyas vidas también se ven alteradas. Un deterioro que Marion Fayolle dota de metafórico lirismo en La ternura de las piedras (Nórdica Libros), la crónica autobiográfica de una búsqueda de redención entre una hija y su padre enfermo y tradicionalmente severo y autoritario: “Si tuviese que escoger un elemento para representar a mi padre, eligiría las piedras (…) esos peñascos que se clavan en los pies cuando los pisas descalzo. (…) Mi padre era un peñasco al nos habría gustado encaramarnos sin hacernos daño.”

Fusión entre álbum ilustrado y novela gráfica, La ternura de las piedras equilibra la solemne dureza de la trama con unos dibujos llenos de poesía y sensibilidad, donde el trazo sencillo en personajes como “los que visten de negro y los que visten de blanco” favorece un simbolismo no exento de puntual humor.

Nacida en 1988 en Ardèche, Marion Fayolle se graduó en ilustración en la Escuela de Artes Decorativas de Estrasburg. Co-fundadora de la revista francesa Nyctalope su obra se propagó a través de internet llevándola a colaborar con publicaciones como The New York Times o la firma de ropa Cotélac. Autora de títulos como L´homme en pièces  y Nappe comme neige, La ternura de las piedras supone un salto cualitativo en su agridulce reflexión sobre la familia, la dignidad, el amor y el valor necesario para afrontar la adversidad.

Marion Fayolle visitará esta semana España dentro de los actos del 34 Salón Internacional del Cómic deBarcelona. 
Imágenes: Nórdica libros

viernes, 29 de abril de 2016

Antología de relatos fantásticos españoles; Varios autores (Anaya Infantil & Juvenil)


En sus Reflexiones sobre la literatura fantástica en España el escritor y académico José María Merino  denunciaba cómo "Durante mucho tiempo ha prevalecido la opinión de que lo fantástico es ajeno a la imaginación española, como si al menos dos de nuestros monumentos literarios –El Quijote y La Vida es Sueño- no estuvieran impregnados de una extrañeza que roza lo fantástico.”  Mucho antes que Merino, el estudioso Ramón Menéndez Pidal explicaba la parquedad del género fantástico patrio como una peculiaridad de nuestro realismo, precisando que “a lo sobrenatural no religioso se le quiere dar también credibilidad por medio de alguna explicación no racional” e incluso aludía a “un mayor afán por guardar la pureza de la fe”. Asumiendo el escaso peso específico de un género que, por otra parte, ha experimentado una estimable revitalización desde mediados de los 90, la literatura fantástica española cuenta con joyas escondidas que Anaya Infantil & Juvenil se ha propuesto desempolvar en una notable selección de Marina P. Aranda donde encontramos grandes figuras de nuestras letras al servicio del misterio, lo inusual y lo imposible.

Junto a esa piedra angular que es el Miserere de Bécquer, el volumen recupera textos comoRosarito, un fantasmágorico cuento de Ramón María del Valle-Inclán en la más pura tradición y el folklore gallego. Lope de Vega es el autor de La posada del mal hospedaje, relato ambientado en un misterioso hospital con habitación encantada incluida. El que se enterró, de Miguel de Unamuno cuestiona la realidad y la lógica desde el tema del doppelgänger. Lo fantástico nacido de lo cotidiano domina la acción de El otro hombre, de Miguel Delibes, donde un trivial accidente doméstico hace aflorar grietas más profundas. En oposición al desasosiego de La pata de palo, deJosé de Espronceda encontramos Cuento futuro, de Leopoldo Alas “Clarín”, una sátira humorística en torno a un hastío que lleva a la humanidad a plantearse el suicidio colectivo.

Completan esta cuidada antología Don Juan Manuel, Agustín Rojas de Villandrando, Cristóbal Lozano, Benito Pérez Galdós y el antes mencionado José María Merino con Los libros vacíos, cuento donde un hombre denuncia cómo en los volúmenes que integran su biblioteca se ha borrado todo rastro de ficción.

La Antología de Relatos Fantásticos Españoles cuenta con ilustraciones del dibujante, guionista e historietista Chema García.

Imagen: Anaya Infantil y Juvenil

miércoles, 27 de abril de 2016

Colección Científicos; Jordi Bayarri


Allá por 2009, con motivo del 200 aniversario del nacimiento de Charles Darwin, el historietista Jordi Bayarri publicaba Darwin, la evolución de la teoría, un tebeo para estudiantes de primaria que serviría de germen para todo un proyecto de cómics inspirados en figuras de la ciencia titulado Colección Científicos.

Dirigido a niños de entre 8 y 12 años pero atractivo para lectores de cualquier edad, Colección Científicos ha revisado hasta la fecha las trayectorias de Darwin, Galileo, Newton, Marie Curie y Ramón y Cajal en una revitalización del cómic didáctico, género habitual en otros países y que en España vivió su esplendor en los años 70 para luego desaparecer sin dejar rastro. Una lástima si tenemos en cuenta la versatilidad y atractivo del Noveno Arte para convertir cualquier tema en ameno y asequible a la comprensión.

En equipo con la doctora en historia de la Ciencia Tayra Lanuza,  encargada de la documentación, la labor de Jordi Bayarri no se limita a repasar las investigaciones de sus prestigiosos protagonistas en sus respectivos campos, sino que mediante su trazo sencillo, expresivo y directo favorece una imagen mucho más personal y cercana. Se trata en definitiva de evitar caer en el exceso de información, lastre demasiado habitual en numerosas obras de carácter educativo.

Desvinculado el CSIC de la financiación tras un fugaz interés inicial, cada entrega de Colección Científicos ha sido posible gracias a la aportación directa de sus seguidores mediante crowfunding. Disponibles tanto en formato físico como digital, la campaña de micromecenazgo para la próxima entrega se pondrá en marcha en verano o justo después, su protagonista: Aristóteles.


Imagen: Colección Científicos.

lunes, 25 de abril de 2016

El viaje; Francesca Sanna (La Pequeña Impedimenta)


Acercar a los niños el drama de los refugiados es el objetivo de El viaje (La Pequeña Impedimenta), el relato de una familia capitaneada por una madre coraje obligada a escapar de los horrores de la guerra y superar numerosas vicisitudes en busca de un futuro mejor.

Debut narrativo de la ilustradora italiana Francesca Sanna, El viaje nace de su encuentro con dos chicas en un campo de desplazados italiano, así como de numerosas entrevistas con inmigrantes de diverssa procedencia cuyas dolorosas experiencias Sanna ha tratado de plasmar.

Narrada en primera persona la historia fluye a través de unas extraordinarias ilustraciones, llenas de viveza cromática y favorecidas por el formato apaisado del libro. Dibujos decisivos para expresar, a través de los ojos de un niño, toda la peripecia de una odisea que va de la oscuridad hasta el deseado colorido de un mundo más seguro en una hermosa invitación a reflexionar.



Ilustradora nacida en Cerdeña hace 24 años, Francesca Sanna cursó estudios de diseño gráfico en Cagliari, antes de trasladarse a Alemania y después a Suiza para completar su formación hasta graduarse con honores en el Máster de Diseño de la Escuela de Lucerna en 2015, año en el que  la editorial británica Nobrow Press publicaría su ópera prima.

Galardonado con la prestigiosa Medalla de Oro de la Sociedad de Ilustradores de Nueva York 2015, El viaje transmite toda la autenticidad de una tragedia que alcanza a millones de personas que podrían tener los nombres y apellidos de cualquiera de nosotros.



Imágenes; Impedimenta.